Distribuyendo la tarea: Lo mío, lo tuyo, lo nuestro

Cuando un gerente cuenta ya con un equipo se jefes, supervisores u otros gerentes de área, debe necesariamente reflexionar acerca de que delegar, que supervisar de cerca, que supervisar de lejos y que cosas debe reservarse exclusivamente para si mismo.
La tarea no es fácil. Por un lado encontramos aquellos que muy poco delegan y en el otro extremo aquellos que delegan tanto que pierden el control de los acontecimientos.
Se presentan también situaciones en que el subordinado se siente abrumado por las tareas recibidas o delegadas por parte de su superior. Siente que la balanza es desfavorable para él. Estas situaciones deben ser planteadas de inmediato y despejar dudas.
Tanto el subordinado como el jefe o gerente deben testear permanentemente el "estado" de esta balanza. Por ello ayuda mucho ser claros en lo que se espera de cada uno. Ser claros también en la parte que el otro no ve y/o que sin embargo existe y es la que nosotros administramos.
Gerente y subordinados trabajan en equipo y por lo tanto, habrá muchas tareas que se repartan independientemente del rango. Habrá cosas que sean de ambos o que los papeles según las circunstancias cambien sin desvirtuar la relación de mando. Para esto habrá que estar predispuestos a la flexibilidad. No debe sorprender que la idoneidad del subordinado, muchas veces genere un rol preponderante respecto a la de su jefe para obtener éxito en alguna tarea.
Vale la pena en análisis y la reflexión si queremos optimizar el resultado de la gestión y el aprovechamiento máximo de las capacidades del equipo.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home