7/25/2006

Como llegue aquí


Hay períodos de tiempo, como suele ocurrir en el resto de las actividades de nuestras vidas, que en el desempeño de nuestras funciones hay como una meseta libre de contratiempos o sobresaltos.

En estas circunstancias muchos gerentes descuidan algunos frentes de su atención, el tiempo continúa transcurriendo y el día menos pensado ocurre lo inesperado, o tal vez llega el momento de poner a prueba esa estructura y los resultados representan un grave problema o tal vez inclusive un fracaso.

Todo marchaba bien, entonces, no se controló adecuadamente. Nunca tuvimos problemas con ese tema, entonces tampoco previmos que ello iba a ocurrir. O lo que es peor, pensábamos que las cosas que habíamos ordenado, se cumplieron adecuadamente sin embargo el trabajo nunca se realizó.

Se produce entonces como un despertar. Nos preguntamos que ha ocurrido allí, resistimos aceptar semejante situación cuando todo indicaba que íbamos tan bien.. Uno de los enemigos de semejantes situaciones, es el éxito mismo. Esto lo han afirmado muchos pensadores de la ciencia administrativa y lamentablemente dichas realidades también a nosotros se nos presentan.

Definitivamente como gerentes, debemos tener siempre una lista de temas críticos que debemos revisar aunque nada indique que de momento ello vaya a producirse o generarnos alarma. Son esos temas importantes no urgentes, en la famosa matriz de situaciones. Dichos temas o asuntos, deberán estar a cargo de nuestro primer anillo y tendremos que recibir en forma periódica, claras señales de que en su chequeo, todo está como debe estar.

Convendrá también ser muy claros con nuestros colaboradores a la hora de distribuir esos temas. Convendrá también recordarnos a nosotros mismos sus implicancias y no dudar a la hora de generar respuestas rápidas, ante los primeros síntomas, dejando de lado, suponer que no es para tanto o que con el transcurso del tiempo las cosas volverán a su sitio.